You and me have unfinished business
No te despidas, si te
despides no vas a volver nunca. Y si nunca vuelves nuestra huerta se marchitará
y me invadirá el cáncer de la nostalgia.
No veas el reloj, no es
hora aún, de todas maneras no hay hora para marcharse, si te quisieras ir ya te
habrías escapado hace una vida y media;
Y mira donde estamos
parados.
No te veas los zapatos, el
calzado no significa nada, cuando el amor damnifica no quedan ni uñas, y
desnudos es mejor. Mírame las manos.
No te resistas, sé que
estás tan perdido como yo, sé que tu sueño intermitente se parece al mío, que
no somos domesticables, que las drogas nos destruirán a los dos, directa o
indirectamente.
Que la última vez tu
pagaste y ahora me toca a mí, o mitad y mitad, recibo contra recibo, tú tienes
una deuda pendiente conmigo. Y no te puedes ir.
¿Me escuchaste bien,
maldito? Tú no te puedes ir de aquí hasta el fuego y la tierra se extinga.
Firma Carol,
a veces te extraño en las noches de borrachera


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