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Las cantinas de Pancho Villa

No sé cuántas veces he empezado esta historia sin poder terminar de contarla. Ni siquiera yo sé dónde empieza y donde acaba porque el caleidoscopio de la vida me hacer ver cosas que a veces siento que no son ciertas solo porque han sido efímeras, veloces y mortales. Cuántas veces no he podido unir las piezas para comprender que yo no me merezco está historia que no puedo procesar, que no la pueden mis hombros, que no me alcanza la billetera para comprar un vuelo, o será que lo que no me alcanza es el valor. Por suerte tengo la experiencia de saber que estás cosas de comprar billetes de avión y plantarse un día para decir lo que digo con mucha seguridad cuando estoy escribiendo a veces no salen bien, porque me han pasado y por eso me detenía pero ahora no. Que por favor está no sea una carta de todas esas que se atragantan antes de llegar. Qué esta vez está historia no parezca como una que es triste e insoportable sino que comience a ser lo qué es: una posibilidad, una continuación, un…

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